Deseo 15 de Junio

Juanpa opina: ''Mi primera cita con Elba''

Nuestro chico 15 a 20 web te cuenta la historia de su primera cita a ciegas.

4035vistas31opiniones

Compartir en otras redes

Tal y como les conté en la columna pasada, hace algunos días me contactó Elba, una chica que fue mi mejor amiga en la prepa  y con quien tuve un noviazgo fugaz, el cual terminó porque no estábamos funcionando como pareja y porque en la primera oportunidad me puso el cuerno con otro chavo en una fiesta.

 

Después de varios años sin comunicación, Elba me agregó a Facebook y nos pusimos al corriente de nuestras vidas,  a pesar de que yo juraba y perjuraba que no volvería a saber de ella, sin embargo, cuando me di cuenta ya estábamos tomando un café y platicando como si el tiempo no hubiera pasado.

 

Fue así que inició mi primera cita con Elba, nos quedamos de ver en la cafetería que estaba enfrente de nuestra ex prepa para hablar de lo que había sucedido en el pasado y de lo que ha pasado en nuestro presente y de lo que queremos de nuestro futuro.

 

Cuando llegó a la cafetería, que por cierto lo hizo tarde, no pude evitar voltear a verla como en nuestros años de adolescencia, mis ojos temblorosos delataban mi nerviosismo, mi ansiedad y mis ganas de abalanzarme a ella y abrazarla, pero me contuve y traté de fingir cualquier clase de sensación, incluso hice como si no la hubiera visto para hacerle creer que su llegada me había tomado por sorpresa.

 

Con el pasar de los segundos, el golpeteó de sus tacones de 10 centímetros y el sonar de sus múltiples pulseras se fue haciendo cada vez más fuerte,  hasta que de repente  se hizo un silencio profundo, el cual casi me hacía voltear por curiosidad, pero ella se adelantó y me tocó suavemente el hombro derecho.

 

Volteé y vi que era ella, me levanté de mi silla, le di un beso en la mejilla y un fuerte abrazo con su dosis de nerviosismo y miedo. No podía ocultarlo, me moría de ganas de que ese abrazo durara toda la tarde, pero venga Juan Pa tampoco hay que ser tan encimoso, meloso y fácil, así que me conformé con unos 10 segundos y entre tartamudeo e incongruencia en mis palabras, la invité a sentarse y a ordenar algo.

 

La tenía frente a mí, sus ojos color miel seguían resultándome preciosos, tiernos, sinceros y coquetos, siempre lo he dicho y lo sostengo, la mirada de Elba enamora a cuanto hombre se le ponga en su camino, pero tenía que ser fuerte, resistirme y no caer rendido a sus pies como puberto cuando ve por primera vez a una chava en bikini.

 

“Juan Pa, sé que nos dejamos de ver mucho tiempo y que perdimos todo contacto y hasta nuestra amistad por una tontería de mi parte, pero quiero que sepas que en estos años no me he topado en mi camino a un chavo tan lindo, sincero y honesto como tú.  Quiero que sepas que ya no soy esa adolescente fiestera, reventada, relajienta, noviera y vale ma.... Ya besé muchos sapos en mi vida y creo que ya va siendo hora de que por fin bese al Príncipe”.

 

En cuanto dijo eso y antes de que continuara, le di el último trago a mi café y saqué a mi Juan Pa Opina que llevo dentro y traté de aconsejarla como a lectora de la revista, obviamente lo hice para fingir demencia y para desmarcarme de tan descarada confesión de amor, pero en cuanto iba a abrir la boca, Elba me dijo: “No digas nada”, me puso su dedo índice en los labios para que no hablara y poco a poco se acercó a mí, cuando de repente…

 

Tras unas 3 horitas de amena charla dimos por terminada la salida y  cada quien agarró para su casa. Quedamos muy formalmente de seguir en contacto para volvernos a ver algún día. Cuando estaba por llegar a mi casa, recibí un mensaje de Elba en el que decía: “Juan Pa tengo 2 boletos para ir al circo el miércoles en la tarde ¿Vamos?” No le contesté de inmediato, medité mucho los pros y los contras de un segundo encuentro en menos de una semana, pero sí le di una respuesta después de algunos minutos, pero esa historia se las contaré en una futura columna.

 

Síguenos en:

TAGS

¿TU QUE OPINAS? PARTICIPA, EXPRESATE :)

500 caracteres disponibles

Copyright © 2014 - Todos los derechos reservados
Grupo Editorial Notmusa

Diseño y Desarrollo