Malos hábitos que ocasionan granitos

¿Ya no soportas los granitos? ¡Deja de ocasionarlos!
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2013-12-30 | Autor :

Por: Breatriz Castillo

A nadie le gusta descubrir que amaneció con un tremendo granito, pero a veces no nos damos cuenta de que nosotras mismas los estamos ocasionando al no tener una buena rutina de belleza.

Hay un par de reglas básicas para el cuidado de la piel, pero seguirlas puede ser bastante difícil. En ocasiones estás tan cansada como para lavar tu cara que simplemente te olvidas de tu rutina. El problema con esto, es que le estás haciendo muchísimo daño a tu rostro sin darte cuenta. Es más fácil seguir un par de trucos diarios que tener que solucionar algo más serio posteriormente.

También tenemos un par de costumbres que afectan nuestra piel sin darnos cuenta. ¡Nos estamos haciendo daño sin fijarnos! Si quieres saber todo lo que estás haciendo que te está causando granitos sin darte cuenta y te gustaría hacer algo para solucionarlo, tenemos un par de consejos para ti.

Checa esto:
Dormir maquillada: Si tuviste un día largo y difícil, y estás súper cansada, seguramente lo último que pasa por tu mente es desmaquillarte. Podría parecer algo insignificante, pero estás tapando tus poros al dormir con maquillaje. De hecho, un sólo día puede afectar tanto que podrías amanecer con un par de granitos.

No lavar tus almohadas: ¿Sabías que las fundas de nuestras almohadas acumulan muchísimas bacterias con el paso del tiempo? ¡Seguro no quieres poner tu cara en medio de un montón de bacterias! La clave está en lavar y cambiar tus fundas una vez a la semana.

No humectarse lo suficiente: Nuestra piel necesita cierta cantidad de humectación e hidratación para mantenerse saludable. Incluso si tienes piel grasa, la humectación puede disminuir la producción de grasas en la piel, debido a que si tu piel se seca, se confunde y piensa que necesita producir grasa para compensar la falta de humectación.

Humecarse demasiado: Así como la falta de hidratación es súper dañina para tu piel, también es posible humectarse de más. El secreto se encuentra en buscar el balance ideal para tu tipo de piel y asegurarse de que no te falta hidratación, pero tampoco te sobra.

No lavar tus brochas: La mayoría de las chicas nunca lavan sus brochas, pero no se dan cuenta de que esto está afectando su piel. Si usas esas brochas todos los días, estás recolectando bacterias tanto de tu piel como de tu maquillaje y depositándolas una vez más en tu rostro. ¡Lava tus brochas una vez al mes!

Tronar barritos: ¡Todas lo hemos hecho! Pero es algo increíblemente malo. A menos de que tengas un granito que está totalmente listo para salir, mejor no toques tu cara. Y cuando sea así, hazlo con cotonetes para evitar lastimar tu piel. Lo mejor siempre es evitar tocar tu rostro, especialmente cuando tienes las manos sucias.

SRA

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